¿Cómo aprender a ver lo positivo en cualquier situación que te suele poner nervioso? Practicar la gratitud ayudará con esto: es simple y no requiere mucho tiempo libre de tu parte.
Practicar la gratitud no se trata en absoluto de conducir las emociones negativas lo más profundo posible y pretender que no las experimentas. Simplemente lo ayudan a mirar de nuevo todo lo que sucede en su vida y a estar más tranquilo y equilibrado. Y nos dan nuevos recursos energéticos: lleva al menos un diario de gratitud que nos ayude a sentirnos más felices. PERO hay otros tipos de prácticas que podrías disfrutar tanto.
Gratitud directa
¿Por qué complicar las cosas cuando puedes empezar con una práctica intuitiva y sencilla? Intente con la mayor frecuencia posible agradecer a las personas directamente durante la comunicación con ellas. No lo hagas por cortesía, agradéceles por acciones específicas, deseándoles inconscientemente felicidad. Un «gracias" banal no solo puede ganarte el cariño de la gente, sino también hacerte más feliz.
¿Cómo funciona? Como con cualquier otra manifestación de amor propio. Al mostrar preocupación por alguien o expresar gratitud, nos volvemos más amables y mejoramos nuestra salud mental.
La gratitud como forma de lidiar con el estrés
Cada situación estresante, ya sea una ruptura con un novio o una pelea con una novia, nos enseña algo. La próxima vez que sienta que se avecina estrés, tómese un descanso y pase un tiempo a solas. Gastarlo en prácticas de respiración y pensar en qué lección se puede aprender de lo sucedido. Trate de ver los aspectos positivos en él, para que pueda reducir el daño a su salud. Y, si las circunstancias lo permiten, diles "gracias" por ser un poco más sabios.
Práctica de atención plena
El mindfulness como presencia total momento a momento en todo lo que nos sucede y nos rodea también puede funcionar como una práctica de gratitud. Cuando sabes disfrutar el momento, entonces no necesitas buscar una razón para agradecer al Universo y a ti mismo por cada día que vives y cualquier evento en tu vida. Practicar la atención plena nos enseña a ser agradecidos incluso por las pequeñas cosas, como abrazar a un ser querido o ver una hermosa puesta de sol.
carta de reconocimiento
Escribe un mensaje, correo electrónico o carta a alguien por quien estés agradecido. No tienes que enviarlo si no quieres. Para esta práctica de gratitud, basta con que pienses en lo que te gustaría agradecer a un amigo, familiar (o incluso a una celebridad que te inspire) y anotas tus pensamientos. Esto desarrolla un sentido de empatía y nos enseña a encontrar las palabras adecuadas para describir nuestras emociones.
Ritual de agradecimiento vespertino o matutino
Puede convertirse en un hábito tan útil como una mascarilla facial o un automasaje relajante. Es simple: comienza o termina tu día con recuerdos agradables de lo que te ha pasado en las últimas 24 horas. No hace falta decirlo en voz alta: ¡la gratitud mental también nos hace más felices!
