Una esponja natural es el remedio más antiguo y natural para la limpieza de la piel. Puede competir con cualquier esponja limpiadora, aunque solo sea porque es 100% orgánica y no daña el medio ambiente. Y tu piel.
Las esponjas sintéticas y los limpiadores faciales tienen un competidor natural: una esponja de mar. Es un limpiador de la piel que ha sido utilizado por la humanidad desde la antigüedad. Pero sigue siendo relevante hoy en día debido a su accesibilidad y versatilidad.
Historia de la esponja de mar
La extracción de esponja natural se llevó a cabo en el Imperio Romano, Egipto, Grecia helenística. Acerca de cuán multifuncional es, realmente adivinaron en la antigüedad. Los legionarios del Imperio Romano lo usaban como almohadilla para evitar que su armadura de metal les rozara la piel. En Egipto y Grecia, las esponjas se empapaban con una decocción de raíz de jabonera: hacía espuma y se usaba como gel de ducha y lavado.
Las mujeres griegas y romanas también los utilizaron para otros fines. Las esponjas se empapaban en jugo de limón y se usaban para la anticoncepción… También se usaban como exfoliante natural. La esponja exfolia suavemente la piel, dejándola suave y radiante.
Esponja de mar: casos de uso
La forma más obvia (y probada durante miles de años) es limpiar la piel de la cara. La esponja orgánica es adecuada incluso para personas con piel sensible debido a su textura suave. Las esponjas sintéticas para lavar están realmente hechas a su semejanza, pero a veces irritan la piel y provocan descamación.
Con una esponja se pueden eliminar los restos de maquillaje, sebo, exceso de cremas cosméticas y mascarillas. Se utiliza en el cuidado de la delicada piel de los bebés, para no causarles molestias y causarles irritación. La esponja es reutilizable: con el uso adecuado, una durará de 6 a 12 meses. ¡La mejor alternativa a las toallitas desmaquillantes y discos de algodón!
La esponja de mar elimina con delicadeza las células muertas, no provoca el estiramiento de la piel y no estimula la producción excesiva de sebo.
Cómo usar y almacenar una esponja de mar
Cuando está seco, parece más una piedra pómez que una esponja de limpieza suave. Manténgalo bajo agua tibia por un tiempo; se ablandará y aumentará de tamaño. ¡Ahora puede aplicar un poco de limpiador y usarlo para el propósito previsto! O simplemente masajee su piel con una esponja húmeda.
Después del ritual de lavado, la esponja debe enjuagarse con agua corriente y escurrirse. Pero todavía no vale la pena torcerse: la esponja no solo proporciona un tratamiento delicado para tu piel, sino que también requiere una actitud similar hacia sí misma. No debe dejarse al sol, pero asegúrese de dejarlo secar a temperatura ambiente.
Para evitar que la esponja se convierta en un hogar para las bacterias, dos veces al mes necesita algo más que enjuagar con agua limpia. Remoje durante 5-10 minutos en un vaso de agua con la adición de una cucharadita de soda, luego enjuague y seque. Tal cuidado no dañará la esponja, pero definitivamente lo protegerá del acné y otras sorpresas desagradables.